El Museo Provincial pone en marcha talleres para acercar el arte y la historia a los chavales
5 07 2008ÁVILA
Actualizado viernes 04/07/2008 21:04 (CET)
ANTONIO GARCÍA
ÁVILA.- El patio del Museo de Ávila, gestionado por la Junta de Castilla y León, se ha convertido en un aula al aire libre para chavales de entre 6 y 12 años que quieran aprender arqueología, no al estilo de las películas de Indiana Jones, sino como los operarios que trabajan en los yacimientos arqueológicos.
‘Una excavación arqueológica’ es el título de uno de los tres talleres puestos en marcha durante los meses de julio y agosto por la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, a través del Museo Provincial. Van destinados a niños de entre 6 y 12 años, para que se familiaricen con el arte y la historia de una forma amena y divertida.
Todos los jueves del verano un grupo de quince chavales conocerá el funcionamiento de un yacimiento arqueológico en tiempo y espacio reales. Como si de auténticos arqueólogos se tratara, van equipados con pinceles, cribas y palas, para sacar a la luz algunos de los ‘tesoros’ escondidos baja la tierra del patio de la Casa de los Deanes –Museo de Ávila-.
En esa zona, cubierta por un toldo para paliar los rigores de estas fechas, aparecerán en las próximas semanas cerámicas, vasijas, broches u otros ‘tesoros’ que deberán extraer con sumo cuidado para no dañar ninguna de las piezas. De esta manera, además de acercarse a este museo, los niños conocen estos días la forma de trabajar en cualquier yacimiento arqueológico, armándose de paciencia.
Una de las niñas grita con ilusión tras descubrir la primera piedra que sale a la luz de forma nítida, tras haberla limpiado en la criba. “¡Es un broche!”, asegura entusiasmada. “¡Creo que es de plata!”, señala a uno de los monitores que participa en esta original iniciativa.
Posteriormente, la niña deposita su hallazgo en la mesa de trabajo, antes de limpiarlo con el pincel. Además, lo dibujará y catalogará.
Según uno de los monitores, la arqueología es “paciencia y limpieza”, además de “destrucción” porque cualquier excavación supone la recuperación de materiales que dejaron nuestros antepasados.
A este taller, se suman otros dos. Uno de ellos se titular ‘Aprendices medievales de pintura’, que se imparte los martes. En este caso, los participantes se visten al estilo medieval para aprender cómo se trabajaba en un estudio de pintura de los Países Bajos en pleno siglo XV. Los niños son caracterizados como pintores de época, con sayones y boinas, para adentrarse mejor en aquella época. Después comienzan a pintar, para realizar un tríptico en el patio del Museo.
El tercero de los talleres trata de acercar a los más pequeños durante las mañanas de los miércoles a la Prehistoria, convirtiéndolos en una tribu cavernícola que deberá construir un dolmen para los Picapiedra y representar un rito funerario, según Sánchez. ‘Un dolmen para los Picapiedra’ es el título de dicho taller.
Cada uno de los talleres cuenta con un máximo de 15 participantes, que deberán inscribirse 24 horas antes, para disfrutar de una actividad que se desarrolla entre las 11.00 de la mañana y las 13.00 horas.
Fuente: elmundo.es Castilla y Leon. 24 horas
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