Expoliadores saquean el asentamiento ibérico de Giribaile
17 04 2008Se baraja la hipótesis de que la cata ilegal tenga relación con la operación ‘Pitufo’
JOSÉ A. GARCÍA-MÁRQUEZ 14-4-08
El asentamiento ibérico de Giribaile, en término de Vilches, sufre su segundo azote en el plazo de dos meses. Si en febrero un desprendimiento provocado por la lluvia, el calor y el paso del tiempo aplastó edificaciones y destruyó parte del eremitorio visigótico, ahora acaba de producirse un grave expolio en el oppidum ibérico que se ubica en la meseta elevada sobre los valles de los ríos Guadalén y Guadalimar.
Ayer martes fue detectada esta cata ilegal de cuatro metros cuadrados y medio metro de profundidad hecha con tal factura y precisión que parece ofrecer pocas dudas que su realización es obra de expoliadores profesionales. Situada en el extremo del oppidum más cercano al castillo medieval junto al enorme agujero aparece una gran cantidad de ánforas, platos y otros vestigios ibéricos de entre los siglos IV y I antes de Cristo. Sin duda, esos restos no interesaron a los usurpadores del patrimonio histórico. ¿Qué consiguieron llevarse o, al menos, que pretendían encontrar? Es la pregunta que se hacían los arqueólogos e historiadores que en la tarde de ayer se desplazaron hasta Giribaile.
El arqueólogo Luis María Gutiérrez Soler, profesor de la Universidad de Jaén y miembro del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica, expresa que el expolio es resultado de la situación de indefensión jurídica-administrativa del yacimiento. Manifiesta también que la cata ilegal confirma la ingente cantidad de materiales que encierra Giribaile, así como la falta de protección que tiene la zona. Por su parte el historiador Juan Peña Jiménez asegura que a quienes defienden el patrimonio de Vilches, nos preocupa su indefensión: «Este expolio puede atraer a otros muchos usurpadores».
Hipótesis
Sobre este nuevo saqueo se especula con varias hipótesis. Una de ellas no descarta la posibilidad de que tenga alguna relación con la operación ‘Pitufo’, que hace unos días permitió desarticular una importante red presuntamente dedicada al expolio de yacimientos arqueológicos. Si hubiera algo de ello el tema podría ser investigado por la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, que desde 2006, en que se ejecutó la operación ‘Vivo’ lleva contabilizados notables éxitos.
En lo que sí coinciden historiadores y arqueólogos es en la necesidad de un estudio geológico de esta inmensa zona arqueológica para proteger derrumbes, al tiempo de que se han de efectuar actuaciones de protección que impidan o, al menos, dificulten acciones de latrocinio. Pastores y cazadores de la zona aseguran que personas con detectores de metales se ven con frecuencia por el lugar.
El impresionante enclave de Giribaile, que aún no ha sido declarado Bien de Interés Cultural, además de contener un gran poblado ibérico, oppidum, posee un interesante conjunto de cuevas representativas de la arquitectura religiosa cristiana y mozárabe -primer milenio de nuestra era- y los restos de una monumental fortaleza medieval que vigiló la frontera tras la conquista cristiana de los pasos de Sierra Morena en 1212.
Algunos estiman que los sucesos acaecidos podrían servir de punto de inflexión para que este conjunto espacial, hoy en manos de propietarios particulares, pase a ser adquirido por organismos públicos.
Fuente: Ideal.es